"El que no copió se embromó". "El que no entiende es porque no atiende". "Yo explico una sola vez". Esas frases que repetían algunos profesores de la vieja escuela, donde los que iban a la escuela eran unos pocos, ahora van quedando en desuso. En la escuela Maestro Isauro Arancibia, cuyo nombre fue elegido por los propios alumnos (casi todos vecinos del barrio 260 Viviendas) los docentes ponen en práctica distintas estrategias para enseñar un mismo contenido, con tal de que el alumno aprenda.
Producto de esta práctica, de la que participan todos los docentes, incluido el personal auxiliar, es Joaquín, un chico de 15 años, para quien se le diseñó un sistema semi presencial para que no dejara de estudiar. "Yo quería trabajar, incluso ya estaba por irme de mi casa para estar tranquilo cuando me atajaron. Había quedado libre por faltas (porque todo el año llegué tarde) y tenía que rendir 12 materias", cuenta con una sonrisa pícara el robusto joven, con un mechón lacio que le cae sobre un costado de la cara.
"Me había peleado con mi mamá a raíz de lo mal que me iba en la escuela, y ella me amenazaba con internarme en el instituto Roca. Pero me contaron que el SASE (Servicio de Asistencia Social Educativa) me andaba buscando y que querían que vuelva a la escuela. La verdad es que todos me ayudaron. Me llevaban a la sala de computación y me enseñaban a mí y a otros siete compañeros que estaban en la misma situación, aunque sólo yo aproveché esta oportunidad", reconoce el joven que pasará a 8º año.
La escuela, con apenas 250 alumnos, desarrolla sus actividades en un edificio nuevo. Tiene dos modalidades: Ciencias Naturales (este año saldrá la primera promoción) y Comunicación, Arte y Diseño (que se enseña desde hace cinco años).
Además cuenta con una orquesta y talleres de inclusión en el marco del Plan de Mejora Institucional, en el que se ofrece teatro y otras actividades. También se dictan clases de apoyo para los exámenes, además de las de consulta en los horarios habituales de cada materia.
Resultados concretos
La directora de la Escuela Arancibia, Adriana Cuello, asegura que las nuevas estrategias que la puesta en marcha de estrategias innovadoras logró resultados concretos en el rendimiento de los alumnos. "En 2009 sólo el 31% de los chicos lograba la promoción efectiva (sin recuperar materias en diciembre), pero el año pasado, insistiendo en las estrategias pedagógicas llegamos al 40%. Otro dato significativo es el presentismo en los turnos de exámenes. En 2009 apenas el 20% venía a rendir, en cambio el año pasado subimos al 70%", contó con orgullo la directiva.
"Tratamos de que los alumnos sean los protagonistas. Las clases explicativas ya no son tan importantes porque el paradigma tradicional ha cambiado. Los jóvenes participan de una cultura muy distinta a la nuestra, incluso en la que nos hemos formado como docentes", dice Roxana González. Para enseñarles Lengua a los chicos, la profesora González los sumerge en alguna "película", en el argumento y en los personajes que protagonizan la historia.
"En Matemática nunca encaro el mismo tema de la misma manera, ni siquiera en la misma aula donde tengo grupos diferentes", asegura Mariela Toscano. "Lo bueno de esta escuela es que los profes te hablan mucho y todos quieren ayudarte, hasta el señor del kiosco. Yo iba a dejar y me convencieron, no les podía fallar", dice Joaquín haciendo un guiño.